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“Estoy tomando más de lo que quisiera.”

Terapia para las adicciones y la recuperación

Si el alcohol o las drogas ocupan más espacio en su vida del que quisiera, la terapia puede ayudarle a ver qué quiere cambiar. No tiene que llamarlo adicción ni haberlo dejado para comunicarse con nosotros. Si ya está en recuperación, la terapia puede ayudarle a seguir adelante.

Si está pensando en hacerse daño o no se siente a salvo ahora, llame o escriba al 988, o llame al 911.

Cómo se puede sentir

  • Se promete que van a ser dos tragos, y terminan siendo más.
  • Organiza la semana según cuándo puede tomar o consumir.
  • Las mañanas empiezan con dolor de cabeza y la promesa de tomar menos.
  • Alguien que le quiere le ha dicho que usted le preocupa.
  • Toma para bajar la tensión después de un día pesado.

Cómo puede ayudar la terapia

La terapia para el alcohol o las drogas suele empezar con una mirada honesta al papel que tienen en su vida: en qué le ayudan y qué le cuestan. Usted y su terapeuta hablan de sus metas, que pueden ser tomar menos o dejarlo, y de lo que se interpone.

Si toma mucho todos los días, dejar el alcohol de golpe puede ser peligroso, así que hable con un médico antes de dejarlo. La terapia puede ir de la mano con la atención médica u otro apoyo que ya tenga, como un programa o un padrino. Usted decide de qué hablar y a qué ritmo ir.

Quién en nuestro equipo trabaja con esto

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Preguntas frecuentes

¿Tengo que dejarlo antes de empezar terapia?

No. Muchas personas empiezan la terapia mientras todavía toman o consumen. Si toma mucho todos los días, hable con un médico antes de dejarlo, porque dejarlo de golpe puede ser peligroso.

¿Tengo que llamarlo adicción?

No. No necesita ponerle nombre para empezar. Algunas personas quieren tomar menos y otras quieren dejarlo. Si todavía no sabe, también está bien. Eso lo puede ver con su terapeuta.

¿Puedo venir si el problema es que alguien más toma?

Sí. Puede venir a terapia para usted cuando le afecta cómo toma o consume alguien cercano, como su pareja, uno de sus padres o un hijo.

El primer paso es una llamada o un formulario corto.

No necesita tener las palabras exactas. Nosotros nos encargamos del resto, y puede cambiar de terapeuta cuando no sea la persona indicada.