¿En crisis? Llame o escriba al 988

Todo en lo que ayudamos

“La comida ocupa demasiado espacio en mi cabeza.”

Terapia para los trastornos alimentarios y la imagen corporal

Cuando los pensamientos sobre la comida o su cuerpo no le dejan pensar en otra cosa, la terapia puede ayudar. No necesita un diagnóstico para comunicarse con nosotros, y los trastornos alimentarios se dan en cuerpos de todos los tamaños.

Si está pensando en hacerse daño o no se siente a salvo ahora, llame o escriba al 988, o llame al 911.

Cómo se puede sentir

  • Organiza todo su día según lo que va a comer o no va a comer.
  • Comer delante de otras personas le da ansiedad.
  • Se mira al espejo una y otra vez, o lo evita por completo.
  • La comida se siente como una lista de reglas que no puede romper.
  • Un comentario sobre su cuerpo, aunque sea amable, se le queda en la cabeza por días.

Cómo puede ayudar la terapia

Los trastornos alimentarios pueden afectar la salud física, por eso la terapia muchas veces va de la mano con un médico o un nutricionista. Su terapeuta puede preguntarle por su salud y sugerirle un chequeo, sobre todo al principio.

En las sesiones, va a ver qué significan para usted la comida y su cuerpo, y qué emociones hay debajo. Usted decide qué compartir y cuándo. Los cambios suelen llegar paso a paso, y su terapeuta puede ayudarle a prepararse para los momentos más difíciles, como comer fuera de casa o los días festivos.

Quién en nuestro equipo trabaja con esto

Comparar a las 3 personas en el buscador

Preguntas frecuentes

¿Necesito un diagnóstico para recibir ayuda?

No. Si la comida o la imagen de su cuerpo le ocupan mucho tiempo o muchos pensamientos, es razón suficiente para hablar con alguien.

¿Voy a tener que hablar de mi peso?

Su terapeuta puede preguntarle por su salud, pero usted marca el ritmo de lo que se habla. Si los números le afectan, puede decirlo.

¿Y si todavía no sé si quiero cambiar?

Está bien. Tener sentimientos encontrados sobre el cambio es común con los trastornos alimentarios. Puede empezar por hablar de eso.

El primer paso es una llamada o un formulario corto.

No necesita tener las palabras exactas. Nosotros nos encargamos del resto, y puede cambiar de terapeuta cuando no sea la persona indicada.